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sábado, 23 de enero de 2016

Nuestrxs niñxs y adolescentes transmaribibollos

¿Qué transmaribibollo puede decir, sin faltar a la verdad, que en su niñez y adolescencia no ha sufrido acoso  en la escuela, el colegio, el instituto o en la universidad?


Diseño de Nac Ayala


Vivimos en una sociedad cisheteropatrical, donde la mayoría de madres y padres crían princesas y machitos violentos, y todxs lxs niñxs que no encajan en ninguna de esas dos categorías son discriminadxs, marginalizadxs, y atacadxs, tanto verbal, como físicamente. Madres, padres, maestrxs, profesorxs, trabajadorxs sociales, psicólogxs, a veces justifican este bullyng, o hacen la vista gorda, porque “son cosas de críxs”… críxs que en muchos casos no llegarán a ser adultxs, porque no podrán soportar la miseria de una vida de asedio, y abandonarán en el camino. O lo serán con un bagaje de vergüenza y dolor, con recuerdos de una infancia dolorosa y estigmatizada, o sin recuerdo alguno, ya que todo ese dolor fue reprimido, como un mecanismo de defensa y de supervivencia: la infancia, una parte de nuestra identidad, robada.


Terminamos el año con la terrible noticia de Alan, un adolescente transexual que se suicidó el día de Noche Buena, porque no pudo soportar más el maltrato que sufría en su centro escolar, al que lo habían cambiado ya que en el anterior sucedía lo mismo. Tenía el apoyo de su familia, que se había informado, asesorado, e incluso asociado a Chrysallis, una asociación de familias de menores transexuales. El problema estaba identificado, se habían puesto en marcha protocolos y estrategias; Alan visitaba regularmente un psicólogo, ya que sufría de depresión, generada por este bullying… Pero a pesar de todo eso, no se pudo hacer nada: Alan nos dejó. Alan no pudo más


Hace unos días nos enteramos de un caso sucedido en octubre del año pasado, y que no trascendió hasta ahora. Diego, un niño de once años, que se tiró por la ventana porque no encontró otra formade evitar ir al colegio. Las autoridades del centro escolar, un colegio religioso, niegan que allí haya algún tipo de problema de acoso, o bullying. Pero en 2010, María, una alumna del mismo colegio, intentó suicidarse tomando catorce pastillas que la dejaron dos días en la UCI. María cuenta: «Los profesores dejaban que otras niñas me pegaran porque decían que eso me haría más fuerte». Pero su denuncia, así como la de los padres de Diego, quedó sin sentencia judicial.


Pero es que este sistema hipócrita, machista, y transmaribibollofófico, es todavía aún más perverso. Sin cansarse de contar suicidios y asesinatos, cuando encuentra a unx de nosotrxs a quien no ha conseguido victimizar, acallar, esconder, invisibilizar, o desaparecer; una trans, una bollera o una marica feliz, a la que sus compañerxs de colegio, sus profesorxs, su familia no han podido doblegar, busca, y encuentra las alianzas más ruines que se puedan imaginar.


Este es el caso de la marica adolescente conocida como Samantha Hudson, quien, haciendo uso de su libertad de expresión y de su talento, gravó un vídeo para un trabajo escolar, y que recibió la mejor nota posible por parte de su profesora. Pero claro, este vídeo “ofende” la moral de la derecha, de lxs cristofascistas, y tdxs ellxs se juntaron y comenzaron a presionar al instituto, al profesorado, hasta llegar al Ministerio de Educación. Y es que el sistema no puede permitir que un adolescente ande demostrando por ahí su alegría de ser marica, que cante que quiere follarse a Cristo, y que aunque es cristiano, la Iglesia no lo acepta porque folla por el ano.




Y, además, utilizan como excusa  que el vídeo no solo ofende a lxs cristianxs, sino también a lxs homosexuales!  Gracias, pero no. No en nuestro nombre. A nosotrxs no nos ofende, y si le ofende a alguna sodomita burguesa neoliberal, pues que se joda. Si ofende a las asociaciones LGTB, locales o nacionales, como la Flagélate, que no han dicho ni una puta palabra sobre el asunto, y que son cómplices con su silencio, que sepan que somos muchas maricas, trans y bolleras que estamos junto a Samantha y que les gritamos en la cara:

¡No nos representan!

Y estas asociaciones, que sacan declaraciones más que tibiecitas, y que están constantemente solicitando subvenciones, también siguen pidiendo leyes, que sabemos que no sirven, que no alcanzan. ¿Qué pasa en Catalunya?, por ejemplo. ¿Se han acabado las agresiones transmaribibollofóbicas porque tienen una ley? Leyes, además, que si en el mejor de los casos implementan y se hacen cumplir, imponen penas recaudatorias, multas que lxs señorxs de la burguesía fascista, machista y transmaribibollofóbica no tienen problema alguno en pagar, con tal de poder seguir diciendo las barbaridades que dicen, incitando al odio, y promoviendo la conservación del sistema enfermo en el que vivimos.


Para terminar con la lacra que representa el bullying, la violencia machista, la transmaribibollofóbia, el racismo, y un montón de etcéteras, debemos cambiar el sistema. Debemos sacar a la iglesia de nuestros colegios, de nuestros estados: sacar sus rosarios de nuestros ovarios. Debemos derogar leyes como la LOMCE, y terminar con gobiernos que las legislan. Debemos educar a lxs niñxs en la diversidad, desde la cuna a la escuela, desde la primaria a la universidad. 


Por eso seguimos saliendo a la calle; seguimos diciendo no al bullyng y a cualquier tipo de violencia transmaribibollofóbica, como lo hicimos en plenas navidades por Alan, y hace unos días en Lavapiés, tras el brutal ataque de una compañera trans




Por eso seguimos luchando para destruir este sistema
capitalista cisheteropatriarcal.


¡Viva la revolución transmaribibollo!

domingo, 4 de octubre de 2015

"Lo Queer es la calle". Entrevista a Lucas Fauno Gutiérrez

Lucas es escritor y periodista, además de activista. Tuve la suerte de conocerlo y hablar brevemente con él en los Encuentros Positivxs que organizó con otra gente en  Casa Brandon

Le pasé hace unos días estas preguntas y, a pesar de que dice que tipea "como mono cocainómano que está cagando", sus respuestas fueron claras y contundentes. 







"Una familia normal, es decir: padre violento y madre medicada".


¿Dónde creciste y cómo fue tu infancia?

Capricornio es la cabra-pez. Una cabra que llega sola a la cima y un pez que hunde en el abismo reflexivo. Ese niño fui. Era el líder de mi banda de amigos en el barrio y dentro de casa me escondía a leer mucho, solo.

Una familia normal, es decir: padre violento y madre medicada.

Un nene que no recuerdo y ahora de a poco buceo en mis recuerdos e intento salvar de la tormenta que fue vivir mi vida. Un niño con mucho sol propio. Alguien que casi no conozco y me estoy encargando de sanar. 

En la revista infantil Billiken (1989), en la sección "La página de Pablo Rago"

¿A qué edad empezaste a cuestionarte tu sexualidad y a qué edad comenzaste a “experimentarla”?

Nunca la cuestioné, siempre estuvo ahí. Era el mundo el que necesitaba saber qué era yo. Yo nunca había dialogado con eso. Yo amaba al amor, no a la gente. La comencé a vivir con la culpa y tuve la suerte de que esa culpa trola y pervertida encuentre un mejor nombre: VIH. Mejor todavía estaba pudiendo gozar el estigma, ya no tenía que responder nada, ya me habían explicado lo puto, asqueroso, culpable y sucio que era.

Pero luego en las orgías besé maridos, chupe pijas de católicos y me hice coger por activistas… entonces ¿qué culpa me cabía a mí? NINGUNA

Cuando Fauno era Darko sosteniendo a cuando Lucas era monaguillo (VHS de mi primera comunión)


¿Te consideras gay, o maricón/puto?

PUTO

¿Te ha influenciado la Teoría Queer?

Sí, pero ni siquiera sabía que era ‘Teoría Queer’. Amo los ámbitos no académicos, así sean dentro de una Universidad, hablo del diálogo que invita, no el que adoctrina e imparte. Vivimos en un gran supermercado de lo Queer que nos limita la libertad. En nombre de “lo queer” nos educan y arman a su placer y ego. Pues que me coman el sidoso orto. Yo amo la charla y educarme en ámbitos horizontales. Si su “Teoría Queer” es como tanto se la ve, un llamado a la violencia idiota o una banderita de ego, que se vayan a cagar.

Foto dorisphanic
La Teoría Queer es necesaria como documento y espacio para asentar bases y luego seguir creciendo, pero lo Queer es la calle. Y por la calle me refiero a las redes sociales y el cemento, los ámbitos tangibles y virtuales que nos reúnen. 

Lo Queer fluctúa, vive o sino se convierte en mierda cristalizada con olor a derecha y organización financiada.

"Después empezó el vía crucis de calmar amigxs que habían visto Filadelfia y pensaron que no pasaba el año".


Cuando supiste que eras hiv+, ¿cómo fue tu reacción y la de la gente de tu entorno?

Mi primera pregunta fue si iba a poder ser papá. O sea… ni sabemos de donde salió esa pregunta. Después empezó el vía crucis de calmar amigxs que habían visto Filadelfia y pensaron que no pasaba el año. Tardé mucho en poder llorarlo en soledad y conmigo mismo.

Junto a mi entorno lo fuimos naturalizando. Hoy en día me pasa que con ellos lo siento muy tranquilo, entonces publico alguna nota y me enfrento a la malicia, ignorancia o la gente que está en silencio tabú y me doy cuenta lo necesario que es seguir charlándolo.

¿Cómo cuando publicaste la nota en el diario Clarín?

Mirá, respecto a esa nota, mucha gente me preguntó "¿por qué te metés ahí si sabés que te van a destrozar?"... Y mi respuesta fue: "porque es ahí donde menos quieren escucharme, entonces es ahí donde más fuerte me tendrán".  


Foto: Silvia Echevarria Daniel


¿Prefieres definirte cómo activista o como militante?

Activista, ‘militar’ es una palabra que me suena a Falcon verde.

¿Cuándo empezaste el activismo?

Ni idea, yo empecé a hacer y un día ellos necesitaron decir que lo mío era activismo. O que era arte. O que era una idiotez. Pero bueno, así son ellos. Yo simplemente hago y me rodeo de gente con fuerza que hace. Allá… ellos.

¿Cuáles eran tus objetivos y cuáles alcanzaste?

Nunca tuve objetivos muy claros. Quizás apuntaría a publicar en nuevos medios, eso de a poco lo voy alcanzando. Pero si me pongo objetivos me conozco, me voy a desilusionar. Soy bastante pesimista, de hecho no le veo ni futuro a la humanidad ni solución a los problemas, solo creo en el hacer lo que se tenga al alcance y el tratar de sobrevivir día a día con una sonrisa.

¿Participas en algún grupo o asociación?

Ni en pedo.

Más allá de los logros políticos/sociales, ¿qué otras cosas te aportó el activismo/la militancia?

Gente hermosa. Lazos grandes. Nuevas voces. Una cerveza con amigos. Llorar en el hombro de los de siempre. Viajar. Jugar. Conocer. Al mundo no lo salvará nadie, solamente estamos acá para tapar algunos huecos. Y claro, para brindar por y con quienes valen la pena.

¿Cómo ves la situación actual de las personas que viven con vih, y qué crees qué nos depara el futuro?

Si las farmacológicas encuentran una mejor enfermedad, pues nos darán la cura y habrá otro virus que sea trending topic. Las personas las habrá de todo tipo, desde los que mueren de “cáncer” hasta los que aprende a vivir con esto. Nada cambiará. El VIH es un virus, el miedo y prejuicio un flagelo mortal. Ahora le ponen este nombre, mañana será otro, es algo meramente humano.

Tu activismo está ligado a la poesía, ¿verdad?

¿O mi poesía está ligada al activismo? ¿O ninguna? ¿O todas? Creo que en mí se fusionan cosas que necesito decir y maneras de hacerlo, es algo que converge al mismo tiempo y con igual importancia, no podría categorizarlo. Puedo crear y luego pulir o perfeccionar, pero todo nace de pulsión y maneras que me nacen. 

"El Slam es uno de los tanto ejes de las miles de constelaciones que hay dentro de la movida cultural".


Foto Yamila Nair Williams

Cuéntanos sobre los “Slam”.

Los slam son competencia de narrativa oral donde cada exponente tiene 3 minutos 20 segundos para lucir sus artilugios y abrirse paso entre una fauna despiadada de talentos. Acá en Argentina se vienen haciendo desde 2011 y desde entonces nos hemos estado encontrando con gente increíblemente mágica. Si bien hay un espíritu de competencia, el hecho de poder ver, conocer, apreciar y descubrir en cada evento tanto arte, tantas personas extraordinarias, generó un gran circuito alternativo dentro de las oferta artística.

Actualmente el Slam se hace en varias provincias Argentinas y este fin de semana se competirá el Slam Argentina-Chile-Uruguay.

El Slam es uno de los tanto ejes de las miles de constelaciones que hay dentro de la movida cultural. Y agradezco infinitamente a Sagrado Sebakis por haberme iniciado en esto. Si googlean van a encontrar mil nombres que valen la pena, mis recomendados: Mariana Bugallo, Poesía Estéreo, Juan Xiet, Manu Montero Quiroga, Lluvia Dorada y la lista sigue…

¿Y Sucede?

El Sucede es un mash-up de formatos en un solo espectáculo que cada vez que se presenta trae un nuevo show. No se repite. Hace más de 3 años viene llenando espacios y mutando sin hacer publicidad, con un boca en boca que lo legitima y volvió de culto, el Sucede es el presente de lo que en un futuro se citará como referencia de todo lo bueno.
Actualmente se presentó en la Bienal de Arte Joven y en breve saldrá con su programa de TV.

“Si sacás tu pija con mierda de adentro de mi culo, no es un accidente, es un manifiesto”.



En la presentación de tu charla "Democracia del orto. Buscando el orgasmo anal", decías que el "orto" es una paste del cuerpo callada que tiene mucho para decir. ¿Qué crees que diría si pudiera hablar, o qué dice sin palabras? 

Suelo decir “si sacás tu pija con mierda de adentro de mi culo, no es un accidente, es un manifiesto”.


Siento que el culo es una gran metáfora de lo callado como sociedad, es como cuando hablo del VIH, yo poco hablo de un virus, estoy hablando del prejuicio y estigma con el que tenemos que vivir día a día. El VIH es un virus, nada más, ahora, la ignorancia, la maldad, la falta de conocimiento (adrede) y todo esto, es una elección de vida.



El culo pareciera ser el espacio del cuerpo 
que define nuestra sexualidad, que define nuestras características como homosexuales, si te la dan sos marica si vos lo penetrás sos macho, de repente la raya del culo es la frontera y depende donde te sitúes pareciera ser que se define quién sos.

Entonces, mi culo es una parte de mi cuerpo y que caga y coge, sí, coge, no se lo cogen, yo te cojo la pija con mi orto. No me lo rompés, ya estaba roto de nacimiento. No me lo hacés, nací con culo, vos no lo torneás. El culo es otro de los espacios que busca conquistar la mediocridad con sus preconceptos cortos de fundamentos.
Abramos la mente y el orto.

Cuéntanos sobre tu experiencia en Quito. ¿Cómo reaccionaba la gente a tus performances y a tu camiseta “Soy vih positivo”?

En Ecuador me pasó algo muy especial, la gente me abrazaba y notaba que tenían muchas palabras contenidas en su pecho. Noté el silencio en su cotidiano. Porque ellos no sabían si mi remera realmente expresaba mi condición serológica, era solo eso, una remera. Entonces mi performance no tiene que ver nuevamente con un virus sino con un prejuicio, un silencio, mi remera situaba lo no-dicho en medio de su camino diario.

En Buenos Aires pasaba similar, estaba quién venía corriendo a abrazarte y al oído te decía que todo iba estar bien, que ellos también, que su mamá, su papá, y claro, estaban quienes venían a por el abrazo y el beso y cuando leían la remera se iban. Para el VIH hay pastillas y formas de vida, para ser tan mierda de persona no. Allá ellos.

¿Qué opinas de las redes sociales como Facebook? ¿Crees que sirven como medio de divulgación de distintas causas, para concientizar a la gente, para alentarlas a participar? ¿O es simplemente una interacción meramente social? ¿O una pérdida de tiempo?

¿Un arma es buena o es mala? Si mata a un asesino que nos tiene al acecho ¿es mala o buena? Si matamos por accidente a un amigo ¿es mala o buena? Bueno… las redes sociales son herramientas, todo dependerá de nuestro uso.

Personalmente me sirven mucho para mi trabajo y también para el ocio. Hoy se cayó unos minutos Facebook y pensé que era el fin del mundo, entonces ahí notamos lo dependientes que somos.


Ni bueno, ni malo, una herramienta y de nosotros dependerá el uso. Por lo pronto a mí me sirve mucho para masturbarme por cámara con gente de Europa del Este… si eso no es un avance ¿qué más podemos pedir?

 Presentando el libro de Mhoris en Brandon

Lucas, sobre el VIH/Sida:




- No son lo mismo, el VIH es un virus con el que podemos convivir toda la vida. El Sida es un estadio muy avanzado donde perdemos casi todas las defensas quedando indefensos ante cualquier enfermedad.

- No somos "portadores", porque portar se portan armas, y yo no soy un chumbo.

- Las personas que vivimos con VIH no estamos "enfermas". Convivimos con un virus.

- Yo prefiero hablar no de "mi enfermedad" sino de mi "situación de salud"

- ¿Tengo la obligación de decirlo? No, solo tengo que tomar los cuidados necesarios para mi salud y la de las personas que comparten conmigo.

- ¿Por qué elijo decirlo? Primero porque no elijo silenciar temas y segundo porque yo también quiero que me cuiden, protejan, se informen.

- ¿Cómo lo adquirí? "Por fluidos", si tu pregunta solo es para morbosear, no vas a obtener de mi parte mucha colaboración con tu mediocridad.

- Si me vas a escribir para saber cómo tu novio y vos pueden cuidarse, te puedo hablar algo de mi historia personal, pero siempre te voy a decir lo mismo: hagan una lista y vayan a un médico. Eviten googlear.
- Todas las semanas alguien con la mejor onda me postea una nota diciendo que encontraron la cura. Prefiero que me hablen de la cura de la ignorancia, el prejuicio y la mediocridad.
Mi nombre es Lucas, desde 2008 convivo con el virus. No tengo vergüenza, no soy un héroe ni mucho menos. Muchas veces tengo miedo, me asusta mi salud, me asusta no cuidar a quienes amo, pero vivo con esto día a día y le pongo mucha onda para salir adelante porque nunca estuve solo. Gracias.


DESDE QUE UNA SOLA PERSONA TIENE VIH, TODOS LO TENEMOS. ALGUNOS LO TENDREMOS EN NUESTRO CUERPO, PERO TODOS LO TENEMOS EN LA SOCIEDAD, ENTONCES ES RESPONSABILIDAD DE TODOS EDUCARNOS, COMPRENDERNOS Y ACOMPAÑARNOS.
TODOS TENEMOS VIH.

domingo, 27 de septiembre de 2015

"Yo, más que nada, me identifico como una sobreviviente". Reportaje a María Belén Correa

Hace unos días, tuve la suerte de hablar "virtualmente" con María Belén Correa, una de las primeras mujeres transexuales activistas de la República Argentina, cofundadora de ATTTA (Asociación Argentina de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina), y parte de Red Lactrans (Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans). 






María Belén nació el 25 de junio de 1973 en la Ciudad de Buenos Aires, pero vivió su infancia en Luján:


“Al lado de una estación de tren, porque mi padre era ferroviario. Fui bastante feliz mientras estuve sola, porque fui única hija durante casi siete años, y esos años fueron un paraíso porque vivía entre telas, una máquina de coser, y mi mamá aburrida, con un montón de (tele) novelas. No tenía mucha opción de salir a jugar… no tenía una vereda (acera), tenía un andén, y entonces era peligroso. Jugaba en un gran parque, o dentro de la casa. Teníamos una maratón de novelas que veíamos con mi mamá… esa fue mi infancia, entre telas y novelas”.

Cómo muchxs, tuvo una niñez en la que sus comportamientos no eran los que se esperaban de una persona del género que le habían asignado al nacer:

“De muy chica sabía que era lo que tenía que hacer, y lo que no tenía que hacer. Quizás me di cuenta con los no, con las distintas cosas que me podía llegar a decir mi papá, porque mi mamá no me ponía ningún tipo de límite. Es más, en el tiempo que estábamos solas era mi tiempo de libertad. Cuando llegaba alguien de afuera era cuando: “¿No es raro que este chico solamente esté adentro?; ¿No es raro que le guste jugar con telas?; ¿No es raro que le guste jugar con lanas, o agujas y cosas así?”. La gente de afuera era la que daba esas opiniones, entonces sabía que cuando venía alguien había cosas que no podía hacer. Un planteamiento específico sobre mi identidad de género no sé cuándo lo pude tener”…

Belén recuerda su primera muñeca:

“Una de mis primas viene a casa una vez y se olvida (en realidad nunca se la olvidó, sino que la robé y la escondí) una muñeca Barbie… y esa fue la primera que tuve, por unos tres o cuatro meses. Para poder esconderla, la enterraba. Tenía muy claro que no podía estar visible”…

Luego la familia comenzó a crecer, y con la enfermedad de su padre cambiaron mucho las cosas:

“Cuando tenía 9 o 10 años llega mi hermano, y luego mis hermanas mellizas… Entre los 12 y los 15 años, cuando se enferma mi papá, mi familia se abocó a la enfermedad y al cáncer. Mi mamá se hizo cargo de los tres chiquitos y yo me hice cargo de mi papá, como enfermera. Cada vez que lo internaban (ingresaban) me tenía que internar con él para cuidarlo. Cuando fallece, después de mis 15, le digo a mi mamá algo como “me parece”…  y me dice: “Ah, eso ya lo supe toda la vida y es lo de menos después de lo que pasamos”… Mi mamá pensando que yo solamente iba a ser un chico gay, o algo así... A los 17 le cuento que ya tenía una cita para hacerme el busto y que estaba esperando a los 18; y que no le estaba pidiendo permiso sino que le estaba comunicando. Ese fue el planteo que hice entre los 17 y los 18. Yo ya mi vida transexual la tenía en la Capital Federal (CABA), ya que me fui para trabajar, porque después de que muere mi papá quedamos con una hipoteca en la casa, habíamos vendido el auto (coche), habíamos vendido el terreno, habíamos vendido un montón de cosas. Era la época de Alfonsín, esa crisis, una de tantas que pasamos en Argentina”.

¿Prefieres definirte cómo activista o como militante?

"Nunca me clasifiqué ni como militante, ni como activista. Sé que me han nombrado de las dos formas y me identifico con las dos formas, pero yo, más que nada, particularmente, me identifico como una sobreviviente… Porque en mis inicios no tenía la menor idea de lo que era ser activista, ni de lo que era ser militante. En ese tiempo, en el 93, es cuando conozco a chicas grandes (mayores) transexuales, que ya tenían sus años y habían viajado, y vuelto, y sabían lo que era la represión, y sabían lo que eran los calabozos… yo hasta ese tiempo no lo sabía… Yo conocí el primer calabozo después de ser activista; antes no, porque me manejaba de una forma que no era muy visible. Por eso me considero una sobreviviente, porque del grupo original de ATTTA, de cuando nos organizamos y decidimos ponerle un nombre al grupo, no queda ninguna, y las que quedan no están muy bien".

Cartel de ATA, en ese entonces Asociación de Travestis Argentinas

Cuéntanos un poco tus inicios en el activismo.

“Llego en el 91 a la Capital, a mediados de 91 o 92 ya me hago amiga de Claudia Pía,  en ese momento era Lara Graciano, la Lara, como le decíamos, y su grupito de amistades. La diferencia que tenía con el resto de chicas era que mi mamá me podía alquilar, el resto de las chicas no podían alquilar, porque muchas no tenían ni mamá, y eso era lo que me unía bastante con Claudia, porque las dos teníamos la misma realidad; la dos teníamos madres que se habían hecho cargo de chicos chiquitos, y había muchas cosas en las que nos entendíamos… El resto de las amistades que teníamos no tenían esa realidad familiar; eso de decir un domingo “me voy a mis casa” “o me voy a ver a mi familia”; había muchas chicas que no tenían esa situación y a veces chocaba y a veces no… y ese era nuestro punto de unión”.

Belén junto a Claudia Pía Baudracco

“Al inicio era activismo; distintas formas de manifestarnos para poder ser más visibles… era un activismo muy fuerte: pedíamos libertad. Pedíamos caminar libremente, que no se nos llevara detenidas, pedíamos derechos como ciudadanas. Pedíamos lo básico de vivir en democracia, que después de veinte y pico años se logró. Después, a medida de que iba pasando el tiempo, se pedían distintas cosas, por ejemplo que no nos maten, porque entre el 90 y el 2000 fue el tiempo en que nos estaban matando como moscas y eran un velorio o dos por semana, sí o sí fijo, en Capital Federal. A medida que iba pasando el tiempo se iban cambiando los objetivos, y algunos se iban alcanzando. Desde lo que fue el inicio de ATTTA se superaron bastantes”.

De esos años de lucha, además de logros político-sociales, se crearon lazos, redes, y se forjaron amistades…

“De las compañeras que me marcaron desde el inicio, y a Pía, te puedo nombrar a Fidela Corman, una transexual paraguaya que no muchos conocen, y que vivió exiliada en Argentina. Era pintora, artista plástica, y nos inculcó muchas cuestiones que hoy entiendo, y que empecé a entender en EEUU; cuestiones de vida social, de arte, de una expectativa de vida, de tener una expectativa de libertad desde otro punto de vista. Cosas que en ese momento en Argentina, en los 90 no veíamos, pero ella era como una visionaria en ese tiempo”.

Wendy Leguizamón
“Me acuerdo de Wendy Leguizamón, que trabajaba en el guardarropas de El Morocco… era un sol, un ángel, muy buena persona; tenía una luz increíble. Llegó a estudiar para maestra e hizo sus prácticas. Siempre recordaba esas prácticas con sus alumnos, en las cuales le decían señorita, y cuando venía la directora o la supervisora que estaba controlándola le decían maestro. Los chicos eran sus cómplices; siempre se acordaba de eso… Murió en el 94 para el 95, y esa fue la muerte que más nos marcó a Pía y a mí. Tuvo el reconocimiento de mucha gente que valoró el trabajo que ella hizo”.

Luego comenzaron los viajes, y de a poco, el exilio.

“En 2001 fue mi exilio… en el 2000 trato de irme de Argentina, yéndome a Brasil con una compañera de teatro y estuve viviendo casi un año en Camboriú, trabajando en un teatro-casino. Los primeros meses fueron hermosos porque era Brasil, trabajar en un teatro hermoso, enorme, con localidades llenas, hasta que terminaba la temporada y te quedabas en un pueblito y ahí dejabas de ser la artista para volver a ser la transexual caminando por Brasil, que no era ningún tipo de libertad si no una seudolibertad encubierta, donde me respectaban porque estaba de gira, pero nada más”.

“Después regreso a Argentina, para fínales de año; siempre para los finales de año para poder estar en la organización de la Marcha (del Orgullo LGTB, que en Buenos Aires se realiza en noviembre). En el transcurso entre estar yendo y viniendo, hago una nota para la revista Para Ti. No como María Belén la activista o militante, sino María Belén como persona, para contar intimidades, como donde había nacido, como había sido mi infancia, y ahí es donde presento a mi mamá y a mis hermanos. Sacan una foto de mi familia y  yo contaba que la familia era lo más importante que tenía. Y mi familia contaba cosas sobre mí, bla, bla, bla… Esa nota fue lo peor que pudo haberme pasado, porque a partir de ahí empezaron a caer amenazas dentro de mi casa... Así que, sumado a que habían asesinado a Vanesa Ledesma, una activista muy fuerte y amiga, en Córdoba, además de unas palizas que le habían dado a otras activista de Capital Federal, y que nosotras teníamos una custodia constante en la puerta… Ángela Vanni, que era nuestra abogada nos decía que teníamos que cuidarnos porque le habían llegado comentarios de que estaban preparando algo para nosotras… y que sí, que no, decido, después de la marcha, irme”.

Marcha del orgullo LGTB Buenos aires 2011

“Yo tenía dos pasajes, uno a París, y uno a Miami, termino yendo a Miami. Allí conozco a un cubano, un chico gay, que me dice que me vaya a conocer Nueva York… Me compro un ticket de tren y nos encontramos a bordo, pero la intención de este chico era robarme. A mitad del viaje, me despierta la policía y me dicen que “mi novio” había querido agarrar las valijas… ¡Me salvé por pajuerana! Un hombre se acordaba de mí porque me había visto subir sola al tren, y había intentado abrir la puerta del tren a los tirones, como en Argentina, cuando era automática y se abrían con unos botones”.

“Y así llegué a Nueva York, sin conocer a nadie, sin tener ningún tipo de contacto, y me fui a un hotel. Había escuchado que Queens era el lugar más barato, así que busqué un hotel allí, y ahí me metí. Al otro día llamo a Argentina, y Claudia, Pía, me hace acordar que en Nueva York estaba Cintia Pérez, a quien teníamos de amiga en común. Así que me voy a su sillón, porque ella tenía una habitación muy pequeña en un departamento, que le alquilaba a unas portorriqueñas. Y ahí estuve unos seis meses, como todo latino que llega a EEUU, pagando derecho de piso; comiendo, durmiendo, viviendo, todo en un solo sillón, para tratar de molestar lo menos posible, y junté el dinero para poderme alquilar e irme a un departamento”.

“A todo esto ya había conocido a otra amiga que me indicó como podía hacer, porque a todo esto yo era una indocumentada, ya se me habían pasado los tres meses… ah, y en el transcurso, y porque me quedé en EEUU… porque en el departamento donde me estaba con Cintia y las portorriqueñas, a la semana, me desaparece el pasaporte… Mi intención era seguir viaje, pero la intención de otras personas era que yo me quedara para que siguiera trabajando para ellas. Entonces, al estar sin pasaporte, indocumentada, era más fácil mantenerme “en cautivo”, por decirlo de alguna forma. La única suerte que tuve es que el cartoncito que te daban para la entrada lo había puesto separado, y no le habían dado importancia Y ese cartoncito era mucho más valioso que mi pasaporte. Con eso me presenté a Paul Dowel, que era el abogado de inmigración, que me dio la posibilidad de pagar la consulta en cuotas, y así fue que tomó mi caso por asilo político. De las cinco clasificaciones de asilo político, me tomaban tres: persecución política, por orientación, y etnia”.

El 8 de diciembre de 2004 me conceden el asilo… tuve cuatro entrevistas con la jueza, y fue un proceso largo, y en esos años estaba seudolegal. Hice trabajo sexual los primeros ocho o nueve meses, hasta que junté lo del abogado, y cuando se presentan los papeles, el abogado me dice que eso era ilegal y que empezara a buscar trabajo. Cuando lo hago, me encuentro con la negativa porque no tenía ningún tipo de experiencia, en ningún sentido, pero a la vez sí tenía experiencia como activista-militante… Yo no sabía cómo era el sistema de EEUU”…

María Belén en Nueva York
“Pasa el tiempo, encuentro a unos activistas latinos, y ahí conozco la Comisión Latina. Cuando voy allí, pensando en el estilo y los mecanismos de Argentina, me choco con la realidad latinoamericana, que era mucho más machista y transfóbica… Cuando llego a la mesa eran todos varones, una lesbiana, y un chico trans que lo trataban de mujer. Cuando me voy ubicando en tiempo y espacio donde estaba metida, sabía que tenía que empezar desde cero nuevamente todo. No solo no era nadie en EEUU como activista, no era nadie tampoco como persona trans; porque los gays estaban acostumbrados a que las personas trans latinas solo servían para recibir un servicio, no para exigirlo, y mucho menos militar, o hacer una actividad. Ahí es donde me empiezo a capacitar; empiezo a ir al CDC (Centers for Disease Control and Prevention – Centros para el control y prevención de enfermedades), y a tomar los distintos cursos que tenía que tener para poder pedir un trabajo”.

“Me presento en tres lugares, y me toman en algo provisorio; en el Programa Somos, gracias a Hugo Ovejero, porque él estaba dentro de ese programa que hacían dentro de la Comisión Latina. El Grupo Somos era la unión de nueve grupos latinos, y él ocupaba el espacio del Grupo Mateando, del que formé parte de su fundación. El Grupo Somos se encargaba de hacer talleres para la comunidad latina, a hacer eventos, y cuando por primera vez me muestran la propaganda que hacían, y me dicen que estaba lista para salir en unos días, me preguntan qué le cambiaría… y yo le digo a mi jefe que todo! Porque los carteles sólo hablaban de homofobia, y no hablaban de lesbofobia, ni de transfobia, ni de bifobia… y ante estas palabras ellxs decían: ¿qué?, ¿qué?, ¿qué? Y partir de ahí me di cuenta de que tenía que empezar de cero. Y empecé de cero. Empecé a implementar todo lo que era la palabra, me metí dentro del CDC y empecé a participar de las reuniones internas, para que nos sacaran de la clasificación MSM, o HSH (Men sex men, hombres que tiene sexo con hombres) que es la clasificación con la que en ese momento, y actualmente, en algunos estados, se sigue nombrando a la comunidad trans en EEUU, gracias al famoso CDC; siendo que en Latinoamérica eso ya se ha cambiado y estamos identificadas como personas trans, en la documentación y en los censos, gracias a la Red Lactrans, con la que estamos en la Organización Panamericana de la Salud, la OMS, y hemos llegado hasta las Naciones Unidas. Ahí es donde me fui haciendo más conocida… después cayeron algunas personas de Latinoamérica, que habían ido a Argentina y habían oído sobre ATTTA, y se empezaron a interiorizar; y así me fui haciendo un mínimo nombre dentro de lo que era el activismo trans en EEUU. Después me contacté mucho con las latinas, que ahora están muy fortalecidas, como Bamby Salcedo, Ruby Corado”…

“Fueron transcurriendo los años y empiezo a explotar lo de hacer shows en distintos pubs. Hacía lo mismo que hacía en Argentina y empecé a armar un grupito, chiquito, con Natalie, Fabiola, Daniel, con quienes hacíamos un poco de teatro”.

“También en esa época empecé a trabajar con Trans Empowerment; cinco años en los que estuve en la agencia Lower East Harm Reduction (reducción de daños), y que fue mi primer trabajo con sueldo fijo”.

“En 2004, cuando se me otorga el asilo político y empiezo a viajar, empiezo a trabajar muy fuerte todo lo que era Latinoamérica, y con la Red Lactrans, empiezo a viajar a Colombia, Perú, Ecuador, República Dominicana, Mexico, para intentar incluirlos dentro de la Red”.

Y después, Europa…

“En 2008, Daniel Buzato, un amigo de toda la vida, se va a trabajar a España, y nos encontramos allá… yo no conocía, y me compro un pasaje un año antes! Allí me encuentro una comunidad muy grande de chicas argentinas, jovencitas, las que yo había dejado cuando tenían entre 15 y 17 años, que ya tenían entre 25 o 30, que es algo que no me pasaba en EEUU. También ahí hago el primer taller para la Fundación Triángulo”…

“Una de estas chicas me dice: “a vos que te gusta el teatro, por qué no te vas para Alemania, que tengo un conocido que es dueño de un teatro”. Era en Hannover. Digo bueno, está, puede ser… me voy. Cuando vuelvo a EEUU, me quedo con la semillita de que estaba por volver, para hacer teatro en Alemania, y a los dos o tres meses me saco otro pasaje, a España. Ya llegaban las fiestas, y decido irme a pasar Navidad y Año Nuevo vaya a saber dónde. Había roto con una pareja, un noviazgo que tenía hace casi tres o cuatro años, y entonces no quería pasar Navidad y Año Nuevo en EEUU, así que decido irme a la que no sé... Cuando llego a España, Daniel ya no estaba, pero estaban estas chicas que me recibieron. Ya tenía unas amigas, Barby, o Paloma, una argentina de mi época. Una chica me dice que necesitaban gente para hacer show para las fiestas, en Alemania, Hannover. Llamo por teléfono y me dicen que sí… Había llevado dos o tres cuadros: Eva, un burlesque con abanicos de plumas, y otro más. Y me fui, con eso, para Alemania. Me quedo un mes y medio, el otro mes y medio vuelvo para España, y a partir de ahí empezó el ir y volver, ir y volver, durante casi un año… así que estaba mentalizada que estaba viviendo en EEUU, pero la realidad es que estaba viviendo afuera de EEUU; porque estaba tres meses fuera, llegaba a EEUU, me quedaba 15 o 20 días, y volvía a irme”...


“Y en el transcurso, lo conozco a Nico, quien hoy es mi marido… pero en ese tiempo yo me rehusaba, porque venía de un noviazgo truncado, y no quería saber más nada con nadie. Y la realidad era que a mi Alemania no me gusta, y no me voy a quedar nunca a vivir en Alemania… eso era lo que yo decía… lo nuestro no va a poder funcionar. Bué, me terminé casando, y llevamos juntxs desde ese momento en que nos conocimos, en 2008, hasta hoy”.

¿Y el activismo?

Activismo en Alemania, no. Nada, absolutamente nada… ni La Marcha, nada. Es como que yo no viviese en Alemania, mi casa es el Consulado Argentino…  mi televisor está en Argentina, mi computadora está en Argentina, y todo lo que es mi conexión es hacia Argentina. Por eso, muchas personas de Argentina piensan que estoy viviendo allá, por la forma en la que me comunico.

Sigues en contacto con muchxs activistas argentinxs, ¿cómo es ese nexo?

“Sigo interesándome e interiorizándome en el grupo ATTTA… si bien estoy fuera de lo que es institucional, o de lo que se firma, estoy dentro de lo que es lo social, porque muchas de las chicas todavía me siguen relacionando con ATTTA, y cuando quieren hacer algo, o quieren ingresar al grupo, me siguen llamando a mí; así que sigo en comunicación con la gente de ATTTA. Y con la Federación LGTB, que es la que ha impulsado casi todos los cambios en Argentina”.




¿Tienes pensado o fantaseas con volver alguna vez a Argentina?

“Si fuera por mí, ya me hubiera ido a Argentina, porque a mí lo único que me ata hoy en día a Alemania es mi pareja, mi marido, que es un alemán; y tendría que estar diciéndole: dejá todas tus cosas, dejá tu familia, tus raíces, para venirte a donde estoy yo… qué es lo que he hecho yo, por él. Ahora esta eso, que influye mucho, el tema de la pareja. Pero si vamos a sueños, o ganas, si fuera por mí ya me hubiera ido hace dos años… a vivir, o a miltar, o a trabajar, pero estar ahí”.

“Nuestro plan es regresar a Argentina en un máximo de dos años, o tres. Tenemos un proyecto de vida de familia, juntxs, ya que allí tendríamos mucho más fácil el tema de la adopción. Y estar allá un tiempo, hasta que la bebé, o el bebé tenga un cierto tiempo como para que pueda viajar, y después tener una educación desde este lado… ya después el tiempo dirá. Sí, la idea es ir, pero tampoco le quiero cagar la carrera a Nico, porque no lo quiero llevar a Argentina y que después no pueda tener ni trabajo, y sea un fracasado en su situación personal por seguirme”.

¿Qué opinas de las redes sociales como Facebook?

“Facebook me permitió juntar a las sobrevivientes de la vieja época que están dispersas por distintos lados… en Italia, España… tengo una comunicación muy fluida con ellas. Desde que falleció Claudia, hace casi tres años, continuamos con el proyecto que teníamos las dos, El Archivo de laMemoria Trans, para el cual veníamos juntando un montón de material y teníamos la biblioteca. Basándonos en lo que nos dejó Pía, que es la biblioteca, es donde comenzamos, y ya llevamos dos años de recolección de material. Y pronto se va a cumplir un año de la creación de un grupo de FB”.

“También tengo mucho contacto con Latinoamérica… Red Lactrans es lo que más firme y fuerte tengo, pero en primer lugar el proyecto actual que es el del Archivo de la Memoria Trans. El proyecto es la reconstrucción del pasado mediante la memoria de las que quedaron vivas… la memoria de las sobrevivientes. Es un trabajo que estoy haciendo en Argentina, pero que lo puedo manejar desde afuera, gracias a Facebook. Ya se hizo la primera exposición el año pasado, con objetos personales de Pía, de hace mucho tiempo… del inicio, su álbum familiar, y su caja de fotos en la que se basaron para hacer su documental”.

¿Cómo ves la situación de las personas transexuales a nivel social, cultural, laboral, político y legal donde vives, en general en Europa, en Argentina, y en el mundo?

La Comunidad Trans está muy avanzada, muy visible, empoderada. Es consciente de que estamos en un momento justo  para poder reclamar y pedir. En algunos países la visión es mucho más lejana, porque están como en Argentina en los 90, y hay otros lugares que están mucho más atrasados… pero comparando Argentina con Europa, la primera no tiene nada que envidiarle a la segunda, y hay un montón de posibilidades como para poder desarrollarte como persona.